
Un nuevo paradigma organizativo
La inteligencia artificial (IA) no solo está transformando herramientas, sino que está impulsando un cambio de paradigma organizativo equiparable al de la revolución industrial o digital. McKinsey ha lanzado un pormenorizado informe en el que define esta nueva lógica como la “organización agéntica”, donde humanos y agentes de IA (virtuales y físicos) trabajan juntos para crear valor de forma integrada y continua.
Este modelo va más allá de incorporar tecnologías aisladas o automatizar tareas: propone repensar cómo las empresas crean valor, cómo operan y cómo gestionan su talento en un entorno donde la IA ejecuta, decide y aprende de manera autónoma.
¿Qué es una Organización Agéntica?
Una organización agéntica combina:
• Humanos con habilidades estratégicas, de juicio y creatividad
• Agentes de IA que pueden actuar, tomar decisiones y ejecutar procesos de forma autónoma
• Flujos de trabajo y modelos operativos rediseñados alrededor de esta colaboración
A diferencia del uso tradicional de AI como herramienta reactiva (por ejemplo, asistentes que responden a preguntas), aquí los agentes actúan de forma proactiva en procesos complejos, gestionan sub-tareas y funcionan como “trabajadores digitales” que co-ejecutan con humanos.
Ejemplo: un agente es capaz de monitorizar y gestionar la ejecución de campañas de marketing automatizadas y, a la vez, sugerir, ejecutar y ajustar acciones alrededor de esas campañas, en tiempo real basadas en métricas dinámicas, liberando a los equipos humanos para centrarse en la estrategia de crecimiento y definición de audiencias.
Los Cinco Pilares que Transforman la Empresa
McKinsey identifica cinco dimensiones que se ven reconfiguradas por este nuevo paradigma y que tienen implicaciones directas para talento y liderazgo:
1. Modelo de negocio
Los agentes de IA permiten:
• Hiperpersonalización en tiempo real
• Canales conversacionales con clientes
• Modelos de ingreso basados en servicios autónomos
Implicación de talento: los equipos deben integrar habilidades de diseño de experiencias AI-nativas y comprensión del comportamiento del cliente asistido por IA. 
2. Modelo operativo
El trabajo deja de ser una serie de tareas secuenciales para convertirse en flujos continuos de decisión y ejecución operados por redes mixtas de humanos y agentes.
Implicación de talento: el concepto clásico de integración vertical de roles evoluciona hacia equipos heterogéneos de humanos + agentes, con nuevos perfiles responsables de orquestar y optimizar estas redes. 
Ejemplo: un gestor de operaciones podría supervisar un portafolio de agentes que procesan pedidos, detectan anomalías y recomiendan ajustes, en lugar de ejecutar manualmente cada paso.
3. Gobernanza
La toma de decisiones ya no puede ser episódica o basada en informes. Se vuelve en tiempo real, con humanos validando y ajustando decisiones que los agentes proponen, recomiendan y ejecutan en el caso de ser autorizados.
Implicación de talento: se requiere un equilibrio entre control humano y autonomía IA, con nuevas prácticas de gobernanza, métricas y responsabilidad compartida. 
4. Workforce, personas y cultura
La transformación más profunda ocurre aquí:
• Los empleados migran de ejecutores de tareas a orquestadores de resultados.
• Surgen roles nuevos: supervisores de agentes, especialistas en workflows IA-first y gestores de excepciones.
• Se necesita una cultura que valore la experimentación, el aprendizaje continuo y la colaboración hombre-máquina.
Implicación de talento: los sistemas de evaluación de desempeño también cambian, valorando la capacidad de las personas para:
• Fijar objetivos claros para agentes
• Medir resultados generados en conjunto
• Tomar decisiones informadas con datos y recomendaciones IA
5. Tecnología y datos
La columna vertebral del modelo agéntico es una arquitectura de datos robusta y compartida que permite a los agentes razonar, aprender y actuar de manera coherente —lo que McKinsey denomina pasar de herramientas aisladas a IA integrada en la operación central. 
Implicación de talento: equipos de talento deben trabajar con tecnología para desarrollar capacidades de interpretación, gestión y ética de datos en toda la organización.
Lo que esto Significa para Talento y Liderazgo
1. Redefinir perfiles y competencias
En lugar de medir horas o tareas, el foco se traslada a:
• Capacidad de orquestar agentes de IA
• Habilidades en toma de decisiones con IA
• Destrezas para rediseñar procesos y resultados
Ejemplo práctico: en vez de contratar más analistas de datos, se busca líderes que sepan definir métricas accionables y supervisar agentes que recolectan y analizan datos en tiempo real.
2. Formación continua con foco estratégico
No basta con alfabetización en IA básica: los líderes y empleados deben desarrollar:
• Competencias de juicio contextual y ética
• Modelos mentales para colaborar con agentes autónomos
• Capacidad para gestionar trade-offs entre múltiples agentes y objetivos humanos
3. Cultura que ama el cambio
El éxito de una organización agéntica depende de:
• Tolerancia a la ambigüedad
• Equipos multifuncionales flexibles
• Incentivos alineados con resultado, no con input
Conclusión: el Talento como Activo Estratégico en la Nueva Era
La organización agéntica no es una moda tecnológica, sino una reconfiguración profunda del trabajo y la creación de valor. Su adopción plantea una pregunta de primer orden para los directivos de talento:
¿Cómo transformamos nuestras prácticas de gestión de personas para potenciar la cooperación entre humanos y agentes de IA?
Las respuestas pasan por repensar roles, reimaginar la cultura organizativa y construir sistemas de talento que no solo acepten la IA, sino que la integren como socio estratégico de la fuerza laboral humana.
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