
En diciembre de 2025, Alphabet, la empresa matriz de Google, anunció un acuerdo histórico: adquirir Intersect Power, un desarrollador de energía limpia y centros de datos, por 4.75 bn de dólares en efectivo más deuda asumida. Este movimiento no es simplemente una expansión de infraestructura tradicional —es un cambio de paradigma que revela un insight fundamental sobre el futuro de la inteligencia artificial y la computación: la energía es ahora tan estratégica como los algoritmos o los chips.
Durante muchos años, las grandes empresas tecnológicas compitieron por tener más datos, mejores modelos y más poder de cómputo. Sin embargo, conforme los modelos de IA se vuelven más complejos y exigentes —como los grandes modelos de lenguaje o sistemas de aprendizaje profundo—, el consumo de energía para entrenarlos y operarlos crece exponencialmente. Hoy, la capacidad de generar y asegurar suministro de energía determinante para operar centros de datos se ha convertido en un factor crítico de competitividad, incluso por encima de la carrera por silicio o por talento. Alphabet ha entendido este cambio profundo y ha actuado con una de sus inversiones más significativas en infraestructura en años.
Por qué la energía es el cuello de botella de la IA
Los centros de datos que sustentan los servicios de IA —tanto para entrenamiento como para inferencia— son insaciables en términos de consumo eléctrico. Cada clúster de GPUs o TPUs (las unidades de procesamiento masivamente paralelas utilizadas para IA) requiere energía constante y fiable. A medida que miles de servidores se agrupan para entrenar modelos cada vez más grandes, los picos de demanda eléctrica pueden superar la capacidad de las redes existentes, causando retrasos, cuellos de botella en permisos regulatorios, o incluso limitando el crecimiento.
De hecho no es la primera vez que la falta de datos, de energía o de capacidad computacional han sido los cuellos de botella para la innovación. De hecho, la IA sufrió un periodo llamado el “invierno de la IA” en los años 70 y 80 debido a la falta de capacidad computacional para manejar los datos. Esto cambió con la llegada de Internet.
En Estados Unidos, las redes eléctricas locales y las utilities tradicionales luchan por mantener el ritmo de crecimiento de la demanda de energía. Las restricciones y tiempos de interconexión a la red pueden tardar años, y los procesos regulatorios son lentos. Para las empresas de tecnología, esto representa una amenaza directa a su capacidad de expansión: un centro de datos sin electricidad es simplemente un montón de hardware sin valor.
El CEO de Google, Sundar Pichai, ha enfatizado que la energía es uno de los mayores desafíos para escalar la infraestructura de IA y que sin soluciones confiables podría frenar la innovación y el liderazgo tecnológico. En el contexto de una entrevista reciente, Pichai identificó que los sistemas tienden a fallar donde existe una restricción de suministro, y en el caso de IA, esa restricción es la red energética y su capacidad de generar y suministrar electricidad de manera robusta y sostenible.
La adquisición de Intersect Power no es un movimiento aislado ni meramente defensivo —es una estrategia proactiva para asegurar el suministro energético del futuro digital.
Al integrar un desarrollador de energía con proyectos de infraestructura co-ubicados para centros de datos (lo que se llama “data parks”), Alphabet puede:
- Controlar desde la generación hasta el consumo de energía,
- Eliminar la dependencia de utilities locales,
- Reducir tiempos de permisos y construcciones,
- Minimizar riesgos regulatorios y de congestión energética regional.
En definitiva, verticalizar el modelo energético. Además, este modelo de co-ubicación propone que la generación energética (solar, eólica, baterías) esté directamente junto a los centros de datos, optimizando el uso de la energía y reduciendo pérdidas por transmisión. Intersect Power ha sido un pionero en esta aproximación.
Alphabet ya tenía una inversión previa significativa en Intersect. El acuerdo de diciembre de 2024, liderado por Google y la firma de inversión TPG Rise Climate, incluyó alrededor de 800 millones de dólares en financiamiento estratégico para desarrollar proyectos energéticos y de centros de datos juntos, con un objetivo de inversión total de 20 mil millones de dólares para 2030. Sin embargo, ahora acelera para escalar la infraestructura de IA más rápido.
La compra no incluye todos los activos de Intersect: algunos proyectos existentes en Texas y California serán gestionados por inversores independientes. Pero los activos en desarrollo o construcción que se alinean con las necesidades de crecimiento de Google y de sus centros de datos sí pasan a ser parte de la infraestructura bajo la mirada estratégica de Alphabet.
Intersect Power, por último, asegura diversificación y energía limpia, ya que combina diversas fuentes de energía renovable (solar, eólica) con almacenamiento en baterías, lo que permite no solo una generación sostenible, sino también capacidad de respuesta inmediata ante picos de demanda o variaciones de carga. Este enfoque también respalda los compromisos de sostenibilidad corporativa de Alphabet, alineándose con las expectativas globales de descarbonización y energía limpia.
El impacto estratégico para la digitalización y la computación avanzada
La compra de Intersect Power subraya una realidad que los directivos deben comprender: la energía ya no es un insumo pasivo, sino un activo estratégico crítico para la competitividad digital. La IA, la computación en la nube, el aprendizaje automático, y en un futuro cercano la computación cuántica, dependen de infraestructuras que consumen energía a una escala sin precedentes.
Energía como ventaja competitiva
En el pasado, la ventaja competitiva se obtenía por:
- Datos (quién tenía más y mejores datos).
- Algoritmos (quién desarrollaba mejores modelos).
- Hardware (ser el primero con GPUs más poderosas).
Hoy, incluso si una empresa tiene algoritmos líderes o la mejor data, sin energía suficiente y confiable su crecimiento se paraliza. La compra de Intersect Power busca justamente evitar que la energía se convierta en la variable limitante (bottleneck) del crecimiento de IA mediante una estrategia de verticalización.
Para Alphabet esto es un activo estratégico esencial, que reduce tiempos y costos. Construir infraestructura energética tradicional desde cero puede tomar años. Tener proyectos energéticos ya en marcha o en desarrollo permite a Alphabet traer nuevos centros de datos online más rápidamente, reduciendo el tiempo entre planificación y operación.
Esto se traduce en menor riesgo de obsolescencia, mejor retorno a la inversión, y mayor sincronía entre expansión de capacidad de cómputo y disponibilidad de energía.
Lecciones para otros sectores y bancos tradicionales
Para organizaciones en industrias como finanzas, manufactura o servicios, hay una enseñanza poderosa: las limitaciones físicas y de recursos pueden convertirse en límites estratégicos tan significativos como las de capacidad técnica o talento humano.
El caso de Alphabet transforma la discusión: ya no basta con digitalizar procesos o adoptar IA —las empresas modernas deben también pensar en infraestructura de energía como parte de su estrategia de crecimiento, resiliencia y sostenibilidad.
Esto tiene implicaciones para:
- Planificación de centros de datos propios o híbridos,
- Negociaciones de largo plazo con proveedores energéticos,
- Posibles inversiones en proyectos de generación o asociaciones público-privadas,
- Evaluaciones de riesgo que incluyan seguridad energética como elemento crítico.
Conclusión: la energía define la próxima frontera tecnológica
La adquisición de Intersect Power por parte de Alphabet por 4.75 mil millones de dólares es más que una compra de activos: es una señal clara de que, en la era de la IA, la energía ha pasado de ser un insumo operativo a un activo crítico de estrategia corporativa.
Los modelos digitales y las plataformas de IA ya no pueden escalar sin asegurar fuentes de energía confiables, sostenibles y bien integradas con la infraestructura de cómputo. Las organizaciones que entiendan esto podrán adelantarse en la carrera por la innovación, mientras que las que lo ignoren enfrentarán barreras que van mucho más allá de la transición digital —serán barreras de recursos fundamentales.
Fuentes
- Reuters: Alphabet to buy clean energy developer Intersect for $4.75 billion amid AI push
- Electrek: Google just spent $4.75B chasing power for AI data centers
- Yahoo Finance: Alphabet to buy Intersect Power to bypass energy grid bottlenecks
- LinkedIn News: Alphabet acquires clean energy firm for AI push
- Market analysis: Strategic inflection point in AI energy infrastructure
- Crunchbase