Ryt Bank: cuando un banco nace AI-first y redefine la banca desde su origen

Home ☛ Negocios  ☛  Ryt Bank: cuando un banco nace AI-first y redefine la banca desde su origen

En agosto de 2025, Malasia se convirtió en el escenario de un hito sin precedentes en el sector financiero global con el lanzamiento de Ryt Bank, el primer banco del mundo concebido AI-first desde cero. No se trata de un banco tradicional que incorpora inteligencia artificial como una capa adicional, sino de una entidad diseñada íntegramente alrededor de la IA, tanto en su modelo operativo como en la experiencia de cliente, la toma de decisiones y la estructura organizativa.

Ryt Bank nace de la alianza entre YTL Group, uno de los conglomerados industriales más relevantes del sudeste asiático, y Sea Limited, gigante tecnológico detrás de Shopee y SeaMoney. Bajo licencia del Banco Central de Malasia (Bank Negara Malaysia) y con depósitos asegurados por PIDM, el banco inicia operaciones como una entidad 100% digital, sin sucursales físicas y con una clara vocación de inclusión financiera, simplicidad y eficiencia extrema.

Un banco diseñado alrededor de la IA, no apoyado en ella

El rasgo verdaderamente diferencial de Ryt Bank es que la IA no es un complemento, sino el núcleo del banco. Desde el onboarding hasta la atención al cliente, desde la evaluación de riesgo hasta el desarrollo interno de software, la inteligencia artificial atraviesa todas las capas del negocio.

El corazón tecnológico del banco es ILMU, el primer gran modelo de lenguaje desarrollado en Malasia, que impulsa el asistente virtual Ryt AI. Este asistente permite a los clientes interactuar con el banco de forma conversacional, en lenguaje natural, y en varios idiomas (malayo, inglés y mandarín). El cliente puede pagar facturas, transferir dinero, consultar gastos o pedir explicaciones financieras simplemente “hablando” con el banco, sin navegar por menús complejos.

Este enfoque convierte la experiencia bancaria en algo cotidiano, intuitivo y accesible, especialmente para usuarios menos familiarizados con productos financieros tradicionales. La IA no solo ejecuta órdenes, sino que acompaña, explica y guía, reduciendo fricciones y aumentando la confianza del usuario.

Modelo de negocio: simple, escalable y altamente automatizado

Ryt Bank opera con un modelo de negocio extremadamente ligero. Al no tener oficinas físicas ni sistemas heredados, su estructura de costes es muy inferior a la de un banco tradicional. Esto le permite ofrecer condiciones muy competitivas para captar usuarios rápidamente.

Entre sus productos principales destacan:

  • Cuenta de ahorro digital, con intereses diarios del 3% anual, ampliables al 4% mediante incentivos promocionales.
  • Ryt Card, una tarjeta Visa híbrida (débito/crédito) con cashback internacional, sin comisiones por cambio de divisa y retirada gratuita en cajeros locales.
  • Ryt PayLater, un producto de crédito tipo BNPL (Buy Now, Pay Later) que ofrece líneas instantáneas de hasta RM1.499, con un mes sin intereses y sin penalizaciones por retrasos.

La concesión de crédito, la detección de fraude y la gestión del riesgo se realizan mediante motores de decisión basados en IA, capaces de evaluar al cliente en tiempo real. Esto reduce drásticamente los tiempos de aprobación y permite llegar a segmentos tradicionalmente excluidos del sistema financiero.

Además, el banco se apoya en el ecosistema de YTL y Sea para generar sinergias: descuentos en comercios, integración con plataformas de e-commerce y uso del crédito directamente en el punto de compra.

Una estructura organizativa radicalmente distinta

Uno de los aspectos más llamativos de Ryt Bank es su estructura de personal. El banco opera con apenas unos 280 empleados, y su plataforma tecnológica fue desarrollada por un núcleo de 25 ingenieros locales. Aproximadamente el 40% del código fue generado con ayuda de IA, lo que permitió acelerar el desarrollo y reducir la dependencia de grandes equipos técnicos.

Este enfoque demuestra cómo la IA no solo transforma la relación con el cliente, sino también la productividad interna. Equipos pequeños, altamente cualificados y apoyados por herramientas de IA pueden construir y operar infraestructuras que antes requerían cientos o miles de personas.

Para la banca tradicional, este punto es especialmente relevante: la ventaja competitiva ya no está en el tamaño de la organización, sino en su capacidad de automatizar, simplificar y reenfocar el talento humano hacia tareas de alto valor.

Adopción y crecimiento inicial

Aunque Ryt Bank es aún joven, sus primeros indicadores de adopción son significativos. En pocos meses superó las 100.000 descargas en Google Play, con un alto nivel de conversión a cuentas activas gracias a un proceso de alta que dura apenas dos minutos.

La combinación de intereses atractivos, tarjeta gratuita, experiencia conversacional y crédito instantáneo ha facilitado una rápida tracción, especialmente entre usuarios jóvenes, perfiles digitales y segmentos subatendidos. Aunque aún no se han publicado cifras oficiales de usuarios activos, la evolución inicial confirma que existe una demanda real por una banca más simple, rápida y personalizada.

Lecciones clave para la banca tradicional

El caso de Ryt Bank deja varias lecciones estratégicas para los directivos de banca tradicional:

  1. La IA debe ser estructural, no cosmética. Incorporar chatbots o analítica avanzada no es suficiente si los procesos y la arquitectura siguen siendo heredados.
  2. La experiencia de cliente ya no se compara con otros bancos, sino con las mejores apps digitales del mercado.
  3. La eficiencia operativa será crítica. Bancos con estructuras pesadas y baja automatización tendrán dificultades para competir en costes y velocidad.
  4. La organización debe cambiar. Equipos más pequeños, multidisciplinares y apoyados por IA pueden ser más eficaces que grandes estructuras jerárquicas.
  5. La inclusión financiera es una oportunidad real, no solo un discurso, cuando la tecnología se diseña para simplificar.

Conclusión

Ryt Bank no es simplemente un nuevo banco digital; es una demostración práctica de cómo será la banca cuando la IA se toma en serio desde el origen. Para los bancos tradicionales, no es tanto un competidor directo como un espejo incómodo: muestra lo que ocurre cuando se elimina el legado, se rediseña la organización y se coloca al cliente —y a la IA— en el centro de todo.

No nos preguntemos si el modelo es viable.

Preguntémonos cuánto tiempo tardarán los incumbentes en adaptarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *